Fez, la capital del Islam en Maruecos.

Fez es la capital del Islam y se encuentra ubicada en una región anteriormente llamada Hispania Nova. Tiene una población cercana a los dos millones de habitantes. La ciudad fue fundada por Idrís, en 789 en una de las orillas del río Fez. Más tarde, recibió a la población árabe emigrante de Andalucía, que se estableció en dos áreas o barrios de la ciudad, lo que definitivamente le dió su esencia árabe: Adwat al-Qarawiyyin y Adwat al-Andalus. Es una de las cuatro ciudades imperiales, junto con Marrakech, Meknes y Rabat. En Marruecos es considerado como el centro religioso y cultural del país.

En la ciudad podemos encontrar tres zonas diferentes. Como en Marrakech, la zona antigua está dentro de las murallas. Aparte de la antigua ciudad, está Fez el Jdid o la nueva zona, donde podemos encontrar el barrio judío o Mellah y la Ville Nouvelle, fundada por los franceses.

Tenemos dos medinas, siendo la medina de Fez el-Bali la más grande de la ciudad. La medina de Fez es su principal atractivo y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1981. En ella, podemos encontrar sus dos calles más importantes; Alaa Sghira y Talaa Kebira, que cruzan la medina de este a oeste.

Comenzaremos el recorrido en Bab Boujloud o la puerta azul, que es la puerta de acceso principal y la más hermosa, y entraremos en el laberinto de tiendas, zocos y restaurantes para descubrir toda la magia de esta Medina. Encontraremos los patios típicos de fondouks o de comerciantes, en los que se permitía la venta y en los que se alojaba a los comerciantes que visitaban la ciudad. Descubriremos la Plaza Najjarine, que tiene una de las fuentes más ornamentadas de la ciudad.

En Fez, tenemos la posibilidad de visitar, además de la Medina y sus barrios, la Madraza Bou Inania que, que data del siglo XIV, fue fundada por la dinastía Merinides y que funcionó como escuela y como mezquita. Ya que es la única de la ciudad en tener minarete. También está la Madraza Al-Attarine, el monumento de Bab Boujoloud o el museo de artesanía de Dar Batha.

También encontraremos la Zaouia de Moulay Idriss II, cuyo techo verde se puede distinguir de los puntos de vista de Fez. El problema con estos monumentos es que no se permite el acceso a los no musulmanes.

Sin lugar a dudas, contemplar la ciudad desde estos puntos de vista al atardecer es un espectáculo que no debe perderse.